Equipo para el bebé

Regurguitación
July 21, 2016
Guía de primeros auxilios para Padres y Madres
July 28, 2018

Durante los últimos veinte años la Comisión de seguridad sobre productos de consumo ha realizado una intensa labor para establecer parámetros que garanticen la seguridad de los equipos fabricados para niños e infantes. Puesto que muchos de estos parámetros comenzaron a regir a comienzos de la década de 1970, es particularmente importante verificar la seguridad de los artículos hechos antes de esa fecha. Las siguientes pautas le ayudaran a seleccionar el equipo más seguro para su bebé, sea nuevo o usado y a utilizarlo correctamente.

Sillas para comer

Las caídas son el peligro más grave que entrañan las sillas para comer. Para reducir al mínimo el riesgo de que su bebé se caiga:

  1. Seleccione una silla con una base ancha para que no pueda voltearse en el caso de que alguien choque contra ella.
  2. Si se trata de una silla plegable, compruebe que el seguro este bien puesto cada vez que la abra.
  3. Cuando siente a su bebé en la silla, sujételo bien con el cinturón de seguridad que va en la cintura y la entrepierna. Nunca lo deje ponerse de pie cuando está en la silla.
  4. No coloque la silla cerca de un mostrador o de una mesa ni tampoco cerca de un objeto caliente o peligroso. El bebé podría impulsarse contra estas superficies y voltear la silla.
  5. No deje a un bebé sentado en una silla para comer sin la supervisión de un adulto.
  6. Las sillas portátiles con abrazaderas que se enganchan en las mesas no son buen sustituto de las sillas de piso.
  7. Verifique que todas las tapas o clavijas en los tubos de la silla estén fijos y no puedan quitarse; éstos representan un peligro de ahogamiento si el niño los llevara a la boca.

Sillitas reclinables

Una sillita reclinable no es lo mismo que un asiento de seguridad para el auto, por lo que no le aplican todas las regulaciones. Elíjala con cuidado. Fíjese en las recomendaciones sobre el peso especificadas por el fabricante del modelo y no siga utilizando el mismo modelo cuando el bebé supere dicho peso. He aquí otras recomendaciones:

  1. Nunca deje a un bebé en una sillita reclinable sin supervisión.
  2. Nunca utilice una silla reclinable como sustituto de un asiento de seguridad para el auto. Las sillitas reclinables están diseñadas con la idea de mantener al bebé un poco erguido para que pueda ver mejor las cosas o alimentarlo con mayor facilidad.
  3. Asegure al bebé con el arnés y las correas siempre que lo siente en la sillita.
  4. Elija una sillita cuya estructura sea lo suficientemente cóncava para que el bebé se quede bien acomodado. La base debe ser ancha para que sea más difícil que se voltee.
  5. Verifique que la base de la sillita esté cubierta con un material antideslizante.
  6. Al transportar al bebé en la sillita, póngale las correas y sostenga a la misma por debajo del armazón con ambos brazos. Aunque algunas sillitas tienen manijas, si agarra una sillita exclusivamente por la manija existe la posibilidad de que se voltee, en caso de que el peso del bebé se distribuya de forma irregular. Incluso llevando a un bebé bien sujeto con las correas, el peso de su cabeza puede hacer que se caiga de la sillita.
  7. Las lesiones más graves relacionadas con estas sillitas son las que se producen cuando los bebés se caen desde una superficie elevada. Hasta los lactantes pequeños pueden menearse y hacer que la silla se caiga.
  8. Nunca coloque un asiento de seguridad o sillita reclinable en la capota o techo de un automóvil.

Corralitos

Muchos padres utilizan el corralito como un lugar seguro donde dejar al bebé cuando no pueden estar constantemente pendientes de él. No obstante, los corralitos también pueden ser peligrosos en algunas circunstancias. Para prevenir percances:

  1. Nunca deje los laterales bajos. Si un bebé se cae dentro de la bolsa formada por la red que queda floja, podría enredarse en la misma y asfixiarse.
  2. Compruebe que la malla del corralito no tenga rasgaduras, huecos o hilos sueltos y que los agujeros tengan menos de ¼ de pulgada (0.6cm) de ancho para que el bebé no quede atrapado. La malla debe estar bien asegurada a la barra superior y a la lámina del piso. Si tiene grapas, no debe tener ninguna faltante, suelta o expuesta. Si se trata de un corralito de madera, las barras verticales no deben tener una distancia mayor a 2 3/8 pulgadas (6cm) entre una y otra para que el bebé no pueda meter la cabeza entre ellas.
  3. Las cercas circulares tipo acordeón son muy peligrosas, ya que los bebés pueden meter la cabeza por los agujeros en forma de rombo y las aberturas en forma de V que quedan en el extremo superior. Nunca use este tipo de cerca, ya sea dentro o afuera de su casa.

Andadores

La Academia Americana de Pediatría no recomienda el uso de andadores para bebé. En años recientes, cerca de 8,800 niños menores de 15 meses fueron atendidos en salas de emergencia de los Estados Unidos por lesiones asociadas con el uso de andadores. La gran mayoría se debieron a caídas por escaleras y el tipo de lesiones más común fue en la cabeza. Los andadores no ayudan a un niño a caminar y de hecho pueden retardar el desarrollo motor normal.

Chupetes

Los chupetes mal diseñados pueden hacer que el bebé se atragante con una pieza suelta. Para garantizar la seguridad de su hijo:

  1. No utilice la parte superior y la mamadera de un biberón para hacer un chupete casero, incluso si los pega bien. Si el bebé llega a succionar muy fuerte, la mamadera podría salirse del aro y asfixiarlo.
  2. Compre chupetes que no puedan desarmarse.
  3. El escudo protector que separa la mamadera del aro debe tener por lo menos 11/2 pulgadas (3.8 cm) de diámetro, para que el bebé no se pueda meter todo el chupete a la boca. Así mismo, el escudo debe ser de plástico duro y tener agujeros de ventilación.
  4. Después de haber tenido que recoger el chupete del suelo por enésima vez, puede sentirse tentado a atarlo en la mano del bebé o colgárselo alrededor del cuello. No lo haga. El riesgo de estrangulamiento es demasiado alto.
  5. Los chupetes se deterioran con el paso del tiempo. Revíselos periódicamente para comprobar si la goma está descolorida o desgastada. Si es así, repóngalo.

Cajas y baúles para juguetes

Un baúl para juguetes puede ser peligroso por dos motivos: el niño puede quedar atrapado dentro del mismo o la tapa accionada con bisagras se puede caer encima del niño cuando éste meta la cabeza para buscar un juguete. Si es posible, guarde los juguetes del niño en estantes abiertos para que los pueda agarrar fácilmente. Pero, si decide usar un baúl para guardar los juguetes:

  • Elija uno que tenga una tapa liviana que se pueda quitar o bien con puertas corredizas.
  • Si el baúl tiene una tapa con bisagras, compruebe que tenga un soporte en la tapa que permita que ésta se sostenga en cualquier ángulo. Si el baúl no depende de este mecanismo, póngale uno o quítele la tapa.
  • Seleccione un baúl con bordes y esquinas redondeadas o acolchadas. Si no viene así, fórrelo con un material acolchado para que el niño no se lastime si cae contra el baúl.
  • A veces los niños se quedan atrapados dentro del baúl de los juguetes. Por lo tanto, compruebe que el baúl tiene agujeros de ventilación o hay suficiente espacio entre la tapa y los lados para que pueda entrar el aire. no bloquee los agujeros pegando el baúl contra la pared. Compruebe también que la tapa no se trabe cuando se cierra.

Juguetes

La mayoría de los fabricantes de juguetes se esfuerzan por hacer juguetes seguros, pero no siempre saben anticipar la forma en la que un niño puede usar –o abusar- de sus productos. Al elegir o al usar un juguete, siga siempre estas recomendaciones:

  1. Dele a su hijo juguetes que sean apropiados para su edad y capacidad. Las indicaciones de los fabricantes pueden ayudar, pero debe ser usted quien decida si su niño está preparado o no para utilizar un juguete de forma segura.
  2. Cualquier sonajero –probablemente el primer juguete de su bebé- debe tener por los menos 1 5/8 pulgadas (4 cm) de ancho. La boca y la garganta de un lactante son muy flexibles por lo que, un sonajero más pequeño, podría causar atragantamiento. Asimismo, un sonajero no debe tener piezas que se desarmen.
  3. Todos los juguetes deben estar fabricados con materiales resistentes para que no puedan romperse o hacerse añicos aun cuando un niño los tire o les dé golpes.
  4. Examine los juguetes que tengan silbatos para comprobar que éstos no se puedan desprender.
  5. Antes de darle un peluche o una muñeca a su hijo, compruebe que la nariz y los ojos estén bien fijos y vuelva a examinarlo periódicamente.
  6. Examine cuidadosamente los juguetes antes de dárselos a su hijo, en busca de piezas que le puedan caber en la boca y la garganta.
  7. Los juguetes que se le compran a los niños mayores y que contienen piezas pequeñas deben guardarse en lugares a los que el niño pequeño no tenga acceso.
  8. No deje que el niño juegue con globos: al intentar inflarlos podría aspirarlo. Si el globo llega a reventarse, recoja y tire todos los pedazos.
  9. Para prevenir quemaduras y electrocuciones, no le dé al niño menor de diez años juguetes que tengan que enchufarse.

10. Para evitar cortaduras, examine todo juguete antes de comprarlo y verifique que no tenga bordes cortantes ni piezas puntiagudas.

11. No permita que su hijo juegue con juguetes muy ruidosos incluyendo muñecos con silbatos demasiado fuertes. Niveles de ruido de 100 decibelios o más.

12. Los juguetes que lanzan algún tipo de proyectil no son adecuados para niños, ya que es factible que provoquen lesiones oculares.

 

 

Leave a Reply