Control de enfermedades infecciosas en los centros de cuidado infantil

Cómo actuar cuando su hijo se enferma
January 26, 2016
Bronquiolitis
February 11, 2016

Siempre que hay varios niños juntos, aumenta el riesgo de que se enfermen. Los lactantes y niños pequeños son especialmente vulnerables, puesto que tienden a meterse las manos y los juguetes a la boca, facilitando así el proceso de contagio.

En un centro de cuidado infantil es imposible que todos los objetos y juguetes se mantengan en perfectas condiciones de higiene. Hay algunas precauciones y prácticas que pueden ayudar a controlar el contagio. Las vacunas, por ejemplo, pueden reducir drásticamente los brotes de enfermedades infecciosas graves. Los centros deben exigir que los niños reciban (a las edades adecuadas) las vacunas. Se debe comprobar el estatus inmunológico del personal del centro y, en caso de duda, también se les deben administrar las vacunas pertinentes.

Es necesario recomendarles que se laven las manos, después de usar el inodoro. Después de quitar un pañal sucio, el adulto debe limpiarse sus manos –así como las del niño- con una toallita húmeda, y cuando termine de cambiar el pañal, debe de proceder a lavarse las manos y lavarle las manos al pequeño. La costumbre de lavarse las manos después de soplare o limpiarle la nariz a un niño y antes de tocar alimentos y superficies donde se colocan los mismos, puede reducir el contagio de resfriados.

Como padre o madre, usted también puede contribuir a controlar el contagio de enfermedades en la guardería a la que va su hijo manteniéndolo en casa cuando tenga una enfermedad infecciosa o que requiera una atención especial. Enséñele a su hijo a lavarse las manos y a tener buenos hábitos de higiene para evitar contribuir al contagio de enfermedades.

Resfriados y gripe

Las infecciones más frecuentes están provocadas por virus que producen los síntomas del resfriado o de la gripe. La mayoría de los niños tienen de seis a ocho resfriados al año; los niños que van a guardería pueden tener hasta doce al año, sin embargo, después de la infancia, el riesgo comienza a disminuir.

Enfermedades que producen diarrea

Las enfermedades gastrointestinales son menos frecuentes que las infecciones respiratorias. En promedio, un niño tiene uno o dos episodios de diarrea al año. Los niños cuyas disposiciones están sueltas y que usan pañales o no les es posible evacuar por completo en el inodoro, no deben estar en un centro de cuidado infantil a menos que el pediatra haya determinado que la causa no es de carácter infeccioso. Si el niño tiene una diarrea leve, es conveniente que falte por varios días a la guardería para reducir al mínimo las probabilidades de contagio.

Infecciones oculares y de la piel

La conjuntivitis, el impétigo, los piojos, el hongo en el pelo, piel y uñas, la sarna y el herpes labial son problemas comunes en niños pequeños. Estas afecciones se pueden contagiar al tocar a una persona en la zona afectada. Afortunadamente, aunque se trata de algo incómodo y molesto, no es nada grave. El personal de la guardería deberá informarle si este tipo de problema afecta a cualquier niño que acuda al programa. Si su hijo presenta síntomas, comuníquese con el pediatra para que lo diagnostique a tiempo y le dé el tratamiento indicado.

 

Leave a Reply